El pánico se apodera de la fiesta. Micaela, aterrorizada por la revelación, se aferra desesperadamente a la mano de Victoria. Para la noble Sofía, la escena es un puñal desgarrador porque siente que nadie en este mundo la ama de verdad. ¿Podrá el lazo materno sobrevivir a semejante tormenta mediática?