Audrey Harrington, la hija adoptiva de los Harrington, es traicionada y asesinada por Stella, la hija legítima, y el resto de la familia. Al renacer, Audrey jura vengarse. Calculando cada paso, recupera el control de la casa para luego cederlo estratégicamente y hundir a los Harrington en la ruina. Tras exponer los planes de Stella y humillarla, se alía con Su Alteza Rowan Lancaster para destapar los oscuros secretos familiares. Al final, Audrey saca a la luz sus crímenes, logrando que exilien a la familia. Libre de su control, encuentra su final feliz junto a Rowan.