Astrid menosprecia públicamente a Sofía, asegurando que solo asistió a la gala para ser la sirvienta de la cumpleañera Micaela. Luego, desata un drama desproporcionado al descubrir un simple rasguño en el dedo de su consentida. ¿Hasta dónde llegará su locura por querer hacerle daño a Victoria?