Tras descubrir una infidelidad, Evelyn es transportada al Reino Eterno por un colgante de jade. Con pizza, cura el trastorno alimenticio del emperador Elliot, y al ver que su caja de reparto preserva objetos en el tiempo, vende antigüedades para ayudar a su madre. Entre épocas, apoya a Elliot en crisis y batallas, iniciando un romance atemporal.