Dustin Curran siempre se sintió como un hijo de repuesto, exiliado al campo mientras sus padres criaban a su hermano adoptivo. Tras perfeccionar su cultivación en la Secta Viento Claro, sus padres regresan para exigirle un matrimonio por conveniencia con una joven moribunda. Pero Dustin ya no es el niño que despreciaron, y pronto lamentarán haberlo subestimado.